La Plaza Nueva es uno de los lugares más característicos de Bilbao. Te contamos dónde está la Plaza Nueva, cómo llegar e incluso restaurantes donde comer algo. Y alguna anécdota sorprendente, como aquella ocasión en la que sus soportales y fachadas contemplaron una auténtica fiesta veneciana con góndolas incluidas.
Situada en pleno Casco Viejo, la Plaza Nueva de Bilbao invita a sentarse en una terraza y disfrutar de unos buenos pintxos bajo sus característicos soportales. Pero también es un lugar con mucha historia. ¿Sabes cuándo y cómo fue Venecia por un día?
Dónde está y cómo llegar a la Plaza Nueva de Bilbao
La Plaza Nueva se encuentra en el centro histórico de Bilbao, rodeada por las calles Correo, Sombrerería, Askao y Fueros.
Llegar a ella no tiene pérdida.
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En metro: la parada más cómoda es Casco Viejo, desde la que solo tendrás que caminar unos minutos.
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En tren: desde la estación de tren de Abando, dando un paseo de unos 10-15 minutos, o desde el entorno del Teatro Arriaga y el Arenal, atravesando las calles del Casco Viejo.
Cómo es la Plaza Nueva
La Plaza Nueva es una joya neoclásica en pleno Casco Viejo de Bilbao. Lo primero que llama la atención es su forma rectangular y la armonía de sus fachadas. El conjunto está construido en estilo neoclásico y cuenta con una superficie aproximada de 3.400 metros cuadrados. Sus edificios, revestidos de piedra de sillería, forman un recinto cerrado que transmite sensación de orden y simetría.
La plaza tiene cinco accesos. Los soportales recorren todo el perímetro y están formados por arcos de medio punto apoyados sobre pilares cuadrados con columnas adosadas. En total, la plaza presenta 18 arcos en dos de sus lados y 15 en los otros dos.
Y precisamente bajo esos arcos se concentra buena parte de la vida de la plaza. Hay bares, restaurantes y cafeterías, mesas en el exterior y un continuo ir y venir de gente. En los días soleados, las terrazas se llenan; cuando llueve, los soportales son un refugio perfecto para charlar y tomar algo.
Historia de la Plaza Nueva
Para conocer la historia de la Plaza Nueva, nos remontamos a finales del siglo XVIII. Bilbao necesitaba ampliar su espacio urbano y modernizar algunos de sus espacios públicos. La idea era crear un lugar representativo, ordenado y funcional, acorde con los ideales ilustrados de la época.
Su diseño fue obra de tres arquitectos: Silvestre Pérez, Antonio de Echevarría y Avelino de Goikoetxea.
¿Por qué se llama Plaza Nueva? Para distinguirla de la antigua Plaza Vieja de Bilbao, situada en la zona donde se encuentra actualmente el Mercado de la Ribera.
El proyecto de la que se llamaría Plaza Nueva se puso en marcha en 1786, pero su ejecución se encontró con dificultades administrativas, económicas y con la oposición de algunos propietarios. Al final, las obras se desarrollaron en distintas etapas y no concluyeron hasta 1851.
El terreno elegido tampoco era precisamente sencillo. La zona había sido una marisma inundable durante las mareas altas y estaba vinculada al antiguo barrio de Zurradores. Su ubicación, sin embargo, era estratégica: conectaba el núcleo histórico de Bilbao con el entorno del Arenal y el antiguo barrio de pescadores de San Nicolás.
Y, hablando de marismas y mareas, nos quedamos con una de las anécdotas más "bilbainadas" de la Plaza Nueva.
Anécdotas de la Plaza Nueva de Bilbao
El 5 de agosto de 1872, con motivo de la visita a Bilbao de Amadeo I de Saboya, se organizó una fiesta veneciana que transformó por completo el aspecto de la plaza. Sí, has leído bien: la Plaza Nueva se llenó de agua, se convirtió en un improvisado lago y hasta hubo góndolas.
La celebración formaba parte de los festejos conocidos como regocijos, con los que se agasajaba a visitantes ilustres. Para la ocasión, se creó un estanque artificial en el recinto y algunos participantes se disfrazaron de venecianos para navegar por él en góndolas.
¿Y cómo consiguieron llenar de agua una plaza rodeada de edificios y soportales? Dicen las crónicas que se aprovechó el desnivel de la plaza y se taponaron los desagües para así retener el agua sin inundar los soportales.
Imagínate las fachadas iluminadas y engalanadas, los vecinos vestidos al estilo veneciano y las embarcaciones navegando donde hoy encontramos mesas, terrazas y gente disfrutando de unos pintxos.
Por cierto, la historia quedó inmortalizada en el cuadro Góndolas en la plaza Nueva, del pintor bilbaíno Manuel Losada.
Qué hacer en la Plaza Nueva de Bilbao
Pasear, detenerse en los detalles de las fachadas, observar los arcos, sentarte en una de sus terrazas para tomar un café o un txakoli… Son solo algunos de los planes que te sugerimos en tu visita a la Plaza Nueva de Bilbao.
También puedes admirar alguno de sus edificios más conocidos, como la sede de Euskaltzaindia.
O continuar el paseo por las Siete Calles, visitar la catedral de Santiago o acercarte al Mercado de la Ribera y la ría. Todo queda a una distancia cómoda para ir caminando.
Una de nuestra recomendaciones es acercarte a la Plaza Nueva un domingo por la mañana, cuando se celebra el tradicional mercado de coleccionismo.
Y el día 21 de diciembre, cuando se celebra el Mercado Santo Tomás, que marca el inicio de las fiestas navideñas en Bilbao.
Dónde comer en la Plaza Nueva
Aunque si hay algo que convierte a la Plaza Nueva en una parada casi obligatoria es su oferta gastronómica.
Desde Gure Toki y sus pintxos creativos a la histórica barra de Víctor Montes o el ambiente tradicional del Café Bar Bilbao. No te faltarán opciones.
¿Necesitas más motivos para acercarte a la Plaza Nueva de Bibao? Pasea, disfruta de unos pintxos y descubre uno de los rincones con más historia y ambiente del Casco Viejo. Y recuerda que una vez, al menos por unas horas, fue nuestra Venecia particular ;)
Imagen cabecera: Jose Luis Filpo Cabana, via Wikimedia Commons
