Un deepfake es un tipo de contenido falso generado utilizando Inteligencia Artificial que imita la voz, el rostro o los movimientos de una persona. Utiliza redes neuronales avanzadas para generar contenido no auténtico extremadamente realista.

El término proviene de la combinación de deep learning (aprendizaje profundo) y fake (falso).

Cómo se crea un deepfake

Los deepfakes suelen generarse usando técnicas de IA como redes generativas adversariales (GANs), modelos de síntesis de voz o sistemas de intercambio facial (face swap).

El algoritmo aprende de miles de imágenes, audios o vídeos de una persona para recrear su apariencia, sus rasgos, su expresión o su voz. Después, el modelo genera una versión falsa que puede superponer un rostro, clonar una voz o construir una escena nueva y falsa pero muy convincente.

Un deepfake puede usarse para estafas, fraudes, propaganda, chantaje o suplantación de identidad. También puede dañar reputaciones, alimentar noticias falsas y complican la verificación de la realidad para hacer más difícil distinguir entre información auténtica y manipulada.

Cómo saber si es un deepfake

Detectar un deepfake no es fácil, pero hay señales comunes que nos pueden ayudar:

  • Señales visuales, como un parpadeo poco natural o expresiones faciales forzadas y extrañas. También una iluminación inconsistente o bordes difusos.

  • Señales de audio, desde una voz robótica a la desincronización entre labios y voz.

  • Señales de contexto: contenido excesivamente sorprendente o fuentes de la información poco fiables.

Se están desarrollando y perfeccionando diferentes tecnologías para identificar deepfakes. Entre otras, detectores basados en IA, técnicas similares a las del análisis forense digital y plataformas que verifican contenido (fact-checking).

Tipos de deepfakes más habituales

Vídeo, voz e imagen son los contenidos habituales que usan los deepfakes. Y, concretando, algunos de los más comunes son:

  • Intercambio de rostros (face swap).

  • Clonación de voz. Se imita la voz de alguien para generar audio falso. Es un tipo de deepfake muy usado en estafas telefónicas o suplantación de identidad.

  • Generación de imágenes o vídeos hiperrealistas sobre temas actuales.

  • Deepfakes en tiempo real, capaces de manipular voz o vídeo durante una llamada o emisión en directo. Son especialmente peligrosos porque resultan más difíciles de detectar al momento.